El espacio que falta y sobra (reflexión solitaria)
El reloj corre, el tiempo avanza, mensajes vienen y van, correos vienen y van, la vida pasa y sin embargo siento que hay algo que me falta, ¿será que te extraño?
Vacaciones 2011: Choroni (Drag me to heaven)
Choroni siempre ha sido un destino importante a la hora de decidir dónde ir en días libres o si quiero pasar un día en la playa solamente. Por razones más de trabajo que otra cosa, tenía literalmente años sin ir (de hecho casi 3 para ser exactos)...
Jely: carta para mi hija adolescente
A veces me toca sentarme y reflexionar un poco acerca del papel que llevo en tu vida y también el que tu llevas en la mía, esas reflexiones la mayoría de las veces siempre han tenido un matiz positivo y aun en las más negativas de dichas reflexiones, jamás he tenido que visualizar un panorama que no sea así...
El Destino y el pecado: dos conceptos contradictorios y como explicarlo con dos tortas
como la mayoria de las personas, creci teniendo conceptos mas o menos claros de lo que eran el pecado y el destino. en terminos generales el pecado se define como una especie de delito moral o una accion que esta en contra de las leyes de lo sagrado y cuyas consecuencias son el alejamiento de lo divino y el acercamiento a lo maligno, con un castigo tal vez eterno...
A Serbian Film: mas alla del snuff, el porno y de todo
escribir una reseña de A Serbian Film no me resulta nada facil. en primer lugar, habiendo visto literalmente un monton de cine de todo tipo, uno se enfrenta a una pelicula ya con ciertas herramientas que hacen que uno, asi no sepa de que trata...
domingo 26 de febrero de 2012
Yo robot: rabia contra no ser una maquina
3:46 PM
CarlosZombie
martes 21 de febrero de 2012
Intolerante a la intolerancia, o entendiendo él porque del sectarismo
8:33 PM
CarlosZombie
martes 7 de febrero de 2012
Planear el futuro, o como no caerse a pajas mentales pensando pajaritos preñados
11:26 PM
CarlosZombie
Todos por más variopinto que sea el modo de pensar en cualquier área nos detenemos a visualizar nuestro futuro a cercano, mediano y largo plazo; eso es algo tan humano como rascarse cuando a uno le pica algo. Que hagamos o no hagamos algo para alcanzar aquello que soñamos en ese momento queda ya en el plano tanto de lo posible como de la fuerza de voluntad de esa persona.
Todo esto lo escribo porque (aun cuando el tema este algo repetido) yo soy una de esas personas que sueña no uno ni dos, sino muchos escenarios para diversos acontecimientos de mi vida al mismo tiempo. Es una maña que tengo y que lejos de quitarse se afianza con el pasar de los siglos. Si esto es bueno o malo es algo que no queda de mi parte decirlo.
Estoy a punto de tomar decisiones que afectarían de un modo radical la vida que hoy en día llevo (para la gente amante del chisme, no se trata de relaciones de pareja, hijos o cambios de sexo), y como mencione anteriormente estoy imaginando muchos escenarios para dichos cambios.
Poco a poco iré viendo la factibilidad de dichos cambios radicales. Tal vez dentro de un tiempo vuelva a leer este post y sepa donde efectivamente comenzó dicho camino, o tal vez este aun en el mismo estado en que estoy ahorita y leyéndolo me llene de nuevo de valor para emprender dicho camino o me arreche conmigo mismo por no haberlo hecho. Lo que si queda claro es que en este momento, dicha voluntad tiene un alto valor en mi vida y queda de mi parte materializar dichos anhelos.
domingo 29 de enero de 2012
The Girl with the Dragon Tattoo: el David Fincher más frio y rancio…
8:29 PM
CarlosZombie
Soy un fan de David Fincher, lo confieso. Es uno de mis directores favoritos de siempre y en mi opinión una película mala de Fincher es mejor que muchas de las películas que en ese momento estén saliendo. Todo esto lo digo porque fui a ver The Girl with the Dragon Tattoo con las más bajas expectativas que podría tener ante un trabajo de este genio (realmente fue en una proporción de 50/50 al lado de las criticas buenas) y salí del cine no solo contento sino satisfecho de haber visto una película redonda.Debo aclarar antes de reseñar The Girl with the Dragon Tattoo que no he leído los libros de la ahora famosa trilogía Millennium ni tampoco he visto las películas originales (a pesar de que ambas cosas me han sido recomendadas infinidad de veces por mucha gente), ya que quise sumergirme en la historia con la menor cantidad de conocimiento acerca de la trama y a pesar de que lo único que leí fueron las reseñas que fueron saliendo a lo largo del tiempo, igual no quise saber demasiado y llegar lo más virginal posible al cine.
A pesar de su extensa duración (2 horas y 38 minutos) The Girl with the Dragon Tattoo no se hace fastidiosa ni mucho menos aburrida, cuando suceden momentos en los que puede que en apariencia no sucede nada relevante, la trama nos regala un vuelco drástico en la trama o uno de esos momentos donde la tuerca de la historia es nuevamente apretada y nos da otra vuelta dándole nuevos aires.
Si algo me llamo la atención de esta película es el tono serio y lúgubre que a lo largo de su duración tiene. La historia por supuesto merece ese tono (no es Vacaciones con Chevy Chase) y por eso cualquier brochazo de humor por más pequeño que sea es recibido como si estuviésemos en cualquier momento frito de una película de comedia.
El ambiente frio que Fincher le otorga al aspecto visual va acorde con el tono lúgubre que mencione anteriormente. No es solo que la trama está ubicada en una tierra helada como Suecia, sino que aparte podemos sentir en las tomas en exteriores ese frio que congela hasta los huesos y que hace que los personajes se froten los brazos en una actuación que no lo parece tanto.
No puedo dejar de mencionar la sombría banda sonora compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross, quienes logran crear el perfecto complemento sonoro a tanto ambiente oscuro y tenebroso.
¿El mejor trabajo de Fincher? Ni por asomo, pero al menos estamos frente a una película muy bien hecha, muy bien contada y muy bien narrada que si bien no es perfecta es de lo mejor que he podido ver en los últimos meses. En un tiempo futuro veré la película sueca original y podre compararla con esta versión, por lo pronto no me sumare a quienes la llaman un trabajo fallido.
viernes 27 de enero de 2012
Jely: el dilema del ser padre frente al dilema del ser hijo
7:30 PM
CarlosZombie
Enfrentamientos de esa índole no son algo completamente ajeno a lo que he vivido; con mi padre los tuve, los tengo y muy seguramente los seguiré teniendo a lo largo de lo que quede en vida en común entre ambos. Solo que ahora me toca ver esas diferencias desde una perspectiva diferente, como muchos asuntos de los que he reflexionado en mi vida en común con Jely.
Cuando algo así sucede, siempre trato de ponerme en los zapatos de hijo y así tratar al menos de entender el porqué de las cosas para darle al menos una solución un poco más contundente que el solo hacerlo por hacerlo.
En este caso trato de recordar las peleas que tuve en mi adolescencia con mi padre acerca de mi forma de vestir y de llevar mi cabello. Fueron peleas muy amargas y poco saludables las que tuvimos en aquellos días, y aunque este no sea ni por asomo el mismo caso, al menos trato de ver que tanto puedo sacar de lo que pensaba en aquella época para que nos enfrentáramos de esa forma.
Recuerdo que en aquella época no entendía el afán de mi padre por querer cambiarme de esa manera cuando para mí solo era una mera cuestión de aspecto, colocándolo el como si fuese algo primordial en la vida de una persona. Al final ni yo ni el tuvimos la razón ni estábamos equivocados, digamos que descubrí que había aspectos en los que tenía razón él y otros donde yo la tenía. Lo que si recuerdo es que muchas veces me descubrí a mí mismo cometiendo tales acciones solo para sacarle la piedra.
No sé si este sea su caso, lo dudo. A diferencia de mi padre y yo, con Jely llevo una comunicación impecable, al punto de que nos contamos muchas cosas que no compartimos con nadie más y nos consideramos tan amigos como padre e hija. Es mi deber (y así lo hare) seguirle comunicando de una forma no gritada (aun cuando me cueste) la importancia de ser más responsable y cuidadosa con sus asuntos, ya sea algo tonto como dejar la tapa de la laptop abierta como algo importante como sus tareas y deberes.
No sigue siendo fácil ser padre, y cada día se pone más complicado.
miércoles 18 de enero de 2012
Arena y Hostel III: directas a video, directas a la poceta
10:27 PM
CarlosZombie
Arena es una película que de entrada se nota mala, solamente las escenas de pelea que tiene dan testimonio de lo que nos deparara solamente en el apartado gráfico: escenas de lucha que parecen sacadas de un juego de Playstation 1 aparte de un collage de escenas donde diferentes geeks alrededor del mundo ven por todos los medios posibles de conexión lo que se supone es una transmisión en vivo.
La película es un despropósito de clichés y situaciones absurdas. Las actuaciones (si se puede llamar así) son más planas que una hoja de papel y aun me parece increíble ver a Samuel L. Jackson (un actor que ha demostrado ser un literal pran en la gran mayoría de las películas que ha hecho) en una cosa como esta, seguramente quería cambiar las baldosas de su baño, comprarse un carro nuevo, quien sabe. No solo sus diálogos están hechos para que diga cualquier clase de estupideces en el tono de voz que le caracteriza (como si eso tapara la cagada que dice) sino que además su papel de jefe chulo incluye desde miradas asesinas que no convencerían a nadie hasta bailecitos y orgias tipo “The Film Zone” con sus dos ayudantes asiáticas (que por supuesto están buenísimas) aun con lo malo que sale Jackson es lo mejorcito que trae esta cosa, con eso lo digo todo.
La historia es la misma que en las anteriores, solo que esta vez el escenario no es algún país Europeo sino la ciudad de Las Vegas. De resto es una mala fotocopia de las películas anteriores: el grupo de amigotes donde está el quesuo, el prudente, el ricachón, etc. Debo admitir que la película tiene un comienzo notable (la primera media hora) pero luego se va cayendo solita entre tantas vainas incoherentes (dentro de lo que una película así puede ofrecer). Las muertes son tan falsas y hasta risibles que no vale la pena ni siquiera nombrarlas.
Ambas películas tienen algo muy en común: un final malísimo con unos supuestos intentos de tramas sorpresivas al final. Si alguno de los dos gana en incoherencias sería el de Hostel III, es tan malo que lo único que pude reaccionar fue a reírme como demente cuando la única cosa que dije dentro de mí que faltaba que pasara, paso, y eso que lo dije en tono bromista.
Ojala estas películas no marquen el tono de lo que será el cine que veré este 2012, si es así simplemente le preguntare a los mayas o a Michael Bay a qué hora comenzaran los peos ese 21 de diciembre.













